Información Útil
Alba de Tormes. noviembre de 1812
Horario de apertura
24h. Espacio abierto.

Castillo Duques de Alba
De lunes a domingo:
Mañanas de 10:00 a 14:00 h.
Tardes de 16:00 a 20:00 h.

Población
Alba de Tormes (Salamanca)
Recreación de las tropas aliadas defendiendo Alba de Tormes ante los ataques franceses.
El 8 de noviembre de 1812, Wellington llegó a Salamanca. Ese mismo día el general británico Rowland Hill, quien junto a Wellington fue el hombre más reconocido del mando aliado, cruzó el río Tormes por Alba de Tormes y guarneció el castillo.

Los franceses, ocupados en la cohesión y aprovisionamiento de su ejército de 80.000 soldados de infantería y 12.000 de caballería, no habían atacado a los aliados en retirada, unos 48.000 infantes y 5.000 caballos, además de los 18.000 soldados españoles, sin contar las guerrillas y la gente de Extremadura mandada por Hill.

Sin embargo, el día 9 de noviembre, los franceses comenzaron pequeños ataques contra los aliados estacionados en Alba de Tormes hasta llegar al combate más importante de Alba de Tormes el día 14. Para evitarlos, Wellington había intentado impedir el paso de los franceses por el río, destruyendo el puente sobre el Tormes y dejando en el castillo de Alba una guarnición española de 300 hombres a las órdenes de José Miranda Cabezón.
El día 15 de noviembre, Wellington abandonó la zona de Salamanca y Alba de Tormes. Distribuyó su ejército en tres columnas para que marchasen paralelamente. El general Hill dirigía la primera columna, Eduard Paget, la segunda y el centro, y la tercera columna estaba compuesta de españoles. La marcha fue dura; además el tiempo lluvioso, el barro y el hambre -si bien los soldados habían recibido pan para seis días- llevaron a la relajación de la disciplina. En aquella penosa situación, los franceses desaprovecharon la oportunidad de sembrar el desorden y la turbación en los ejércitos aliados ya muy descompuestos y en estado crítico. La situación de desconcierto era tal que el 17 de noviembre cerca de Tamames, los soldados protagonizaron uno de los episodios más sorprendentes de la retirada al abrir fuego a unas piaras de cerdos que pastaban en unos encinares confundiéndolas con tropas enemigas. 

Fin de la retirada

Afortunadamente para los aliados, los franceses ignoraban la verdadera situación del ejército de Wellington, pues desde Alba de Tormes no hubo más que cañoneo y escaramuzas por ambas partes, sin formalizar una batalla campal. La presencia continua de Wellington impidió en gran parte la indisciplina de los soldados. La noche del 18 de noviembre estableció sus cuarteles en Ciudad-Rodrigo y allí estuvo hasta el 24, día en que finalmente cruzó el río Águeda y llegó a Portugal estableciendo el cuartel general en Freineda, lugar donde pensaba pasar el invierno. 

Wellington había experimentado el gran revés de su carrera militar, pero había salvado el grueso de su ejército y había regresado sano y salvo.

Paget prisionero

El desconcierto de tales incidentes, junto a la dificultades de tránsito por los caminos pantanosos e intransitables y la altura del caudal de muchos arroyos, desunían las columnas. El general inglés Eduard Paget cabalgó para intentar reunificar estas divisiones y fue hecho prisionero por un cuerpo de caballería francesa que les seguía muy de cerca.
Sitio de Alba deTormes

Mientras el ejército de Wellington se alejaba, el gobernador de Alba de Tormes, José Miranda Cabezón, a quien Wellington había encargado la defensa de la villa, se vio atacado y presionado para rendirse. Miranda se mantuvo a la defensiva hasta el 24 de noviembre; esa noche decidió evacuar Alba de Tormes, dejando a 33 enfermos, 112 prisioneros al mando del teniente Nicolás Solar y 20 hombres. Antes de salir envió un parte al general francés
«Emprendo la salida con mi guarnición; si las fuerzas de V. S. me encontrasen, siendo compatibles, pelearemos en campo raso. Dejo a V. S. el castillo con los enseres que encierra, particularmente los prisioneros, a quienes he mirado con toda mi consideración, y omito suplicar á V. S. tenga la suya con el oficial, enfermos y demás individuos que quedan a su cuidado, supuesto que sus escritos me han hecho ver la generosidad de su corazón.»

La escapada de la guarnición culminó el 28 de noviembre, fecha en la que Miranda logró llegar al puerto de Pico en Ávila. Lord Wellington celebró el buen hacer de Miranda.
General Sir Edward Paget
Recreación de las posiciones francesas aliadas a ambas riberas del Tormes.
Recorriendo el campo de batalla
Siguiendo los pasos de Wellington en Castilla y León
Alba de Tormes en la actualidad.
Puente de Palencia

El día 25 de octubre, el ejército aliado cruzó el río Carrión por Palencia, Dueñas y Villamuriel.  Wellington ordenó al 3er Batallón de Royals la voladura del puente de Palencia con el fin de impedir el paso al ejército francés y que les diera alcance. Pero esta orden no se llevó a cabo con suficiente celeridad, y el General Foy consiguió llegar al puente  y evitar su voladura. Las causas del fracaso pudieron ser varias: la carga falló, no se detectó la presencia del enemigo hasta que fue demasiado tarde, no se ocupó el puente con suficientes efectivos… El resultado fue que el teniente-coronel Campbell se vio obligado a retirarse hacia Villamuriel permitiendo a los franceses cruzar el río Carrión por Palencia y forzando a Wellington a cambiar la línea de su frente.
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